Tipos de versos




El concepto de verso (palabra muy utilizada a nivel literario y más específicamente en el género poético) posee múltiples acepciones, pero en esta oportunidad sólo haremos foco en la clasificación relacionada a su significado literario.

Al respecto, se puede decir que este término derivado del latín versus da nombre a la unidad caracterizada por ritmo, cadencia y una medida específica que marca la división entre las partes de un poema.

Según las particularidades que posea cada verso, éste puede ser catalogado de diferentes maneras. Cuando en él no se observan medidas concretas a partir de las sílabas, por ejemplo, se lo considera un verso amétrico, mientras que si su formato supera las 8 sílabas se lo denomina verso de arte mayor.

También es posible encontrar versos esdrújulos (aquellos que concluyen en palabras esdrújulas), versos libres (los cuales no se ajustan ni a una rima ni a una métrica preestablecida), versos llanos (los que terminan con vocablos graves), versos quebrados (unidades compuestas de 4 sílabas pero que se alternan con otros más extensos) y versos de cabo roto (caracterizados por hacer un corte o suprimir la sílaba posterior a la última que se acentuó), entre otros.

Como resulta evidente, existe una amplia variedad de versos… Y eso que no hemos citado todas las categorías posibles y no describimos por cuestiones de espacio (y para no abrumarlos con demasiada información) las particularidades de los versos adónicos, alcaicos, amebeos, anapésticos, dactílicos, coriámbicos, leoninos, hiantes, pentámetros, ropálicos, sáficos, fesceninos, pareados, trocaicos, trímetros, ferecracios y espondaicos.