Tipos de texturas




La noción de textura da origen a numerosos conceptos que, si bien tienen una raíz común, pertenecen a distintos ámbitos. Este término, por ejemplo, puede ser entendido como la disposición y el orden que llevan los hilos en una tela, pero también puede asociarse a la calidad de un sonido musical y a los gráficos por computadora.

Para aquellos que disfrutan el análisis del lenguaje para descubrir en él los alcances de las palabras, textura es un vocablo atractivo porque, por ejemplo, se desdobla en expresiones propias del mundo de la música tales como monodia (una sola línea melódica, es decir, sin acompañamiento); heterofonía (ejecuciones simultáneas, como sucede en la música folclórica); homofonía (diversas voces con distintas notas que forman acordes sucesivos) y polifonía (conjunto de voces independientes que ejecutan ritmos disímiles).

También condiciona al arte de la pintura por adquirir una particularidad natural (presente en la superficie de elementos propios de la naturaleza) o ser una textura artificial (apreciable en la superficie de objetos confeccionados por el ser humano), mientras que en los tejidos pueden surgir texturas suaves y rugosas, entre muchas otras que se pueden lograr a partir de fibras naturales como lana, seda y algodón o artificiales, como el nylon y el polyester.

Cuando el concepto alcanza el ámbito informático y se vincula a las computadoras, entonces se puede hablar de textura como una imagen de tipo bitmap que se utiliza para cubrir la superficie de un objeto virtual, el cual puede ser bi o tridimensional gracias a las aplicaciones de un programa de gráficos.