Tipos de puntos de sutura




Cuando alguno de nosotros o un animal de cualquier especie sufre una herida importante en su organismo y la lesión se abre, los profesionales de la salud, después de evaluar el cuadro, suelen cerrarla con puntos de sutura para evitar que siga sangrando y que se infecte. De este modo, favorecen el proceso de cicatrización.

Las suturas son costuras especiales que permiten cerrar una herida y mantener la zona firme y sin riesgos de nuevas aberturas. En la mayoría de los casos, al momento de hacer estos puntos de tipo quirúrgico se le aplica al paciente anestesia localizada (de ser un trabajo complicado o en el interior del organismo, la anestesia suele ser general) y se emplean, en todas las ocasiones, materiales resistentes e hipoalergénicos.

Las suturas pueden ser atraumáticas (las más comunes en las urgencias pediátricas, donde el hilo ya está unido a la aguja) o traumáticas (de utilización interna, donde el hilo se incorpora a la aguja recién al momento de hacer los puntos), así como también es importante tener en cuenta que el número de puntos a realizar siempre depende de la magnitud de cada herida.

Las heridas pueden cerrarse con hilos que el cuerpo puede reabsorber (como el de ácido poliglycólico) o que no sean reabsorbibles (como el de seda). Con ellos, los especialistas pueden efectuar puntos de sutura interrumpidos simples (los más sencillos), puntos profundos o puntos con el nudo sepultado (anudado por debajo de la piel ya que se coser sobre la base de la herida), entre otras clases de suturas.