Tipos de pacientes




Un paciente no sólo es aquel individuo que tiene paciencia para enfrentar las distintas situaciones que le plantea el destino: también es paciente quien sufre alguna afección psíquica o física y acude a un profesional de la salud para tratar su padecimiento.

La gramática, además, asocia el concepto con la persona que recibe la acción del verbo y define como sujeto paciente al sujeto de un verbo en voz pasiva.

Si se aborda el concepto en relación al plano de la medicina, se podrán hallar distintas clases de pacientes. Según las características del tratamiento que reciba y qué especialidad médica deba ocuparse de su salud, es posible encuadrar cada caso en categorías como pacientes oncológicos, pacientes psiquiátricos, pacientes traumatizados, pacientes hipertensos, pacientes hemipléjicos, pacientes hemofílicos y pacientes cardíacos, por citar algunos.

Asimismo, es habitual que se defina a los enfermos en función de su gravedad y requerimientos concretos. Así, entonces, surgen denominaciones como las de paciente polimedicado (expresión que apunta a describir a los enfermos crónicos que toman a diario y de forma continuada más de dos medicamentos), paciente ambulatorio, paciente asintomático, paciente crítico, paciente terminal, paciente letárgico, paciente comatoso y paciente crónico, entre otras.

Cabe resaltar que, además de las apreciaciones citadas líneas arriba, se pueden reconocer grupos de pacientes con incontinencia permanente u ocasional, pacientes con movilidad absoluta, parcial o con algún tipo de limitación neurológica o motriz, pacientes geriátricos, pacientes jóvenes, pacientes adultos, pacientes quemados y pacientes inmunodeprimidos que, por las particularidades de su estado o condición, requieren tratos y medidas especiales mientras dure su afección.