Tipos de uso de suelo




En su sentido más amplio, la expresión “uso del suelo” abarca a todas aquellas prácticas basadas en la utilización de una determinada superficie de tierra.

Como se podrán imaginar, un terreno puede aprovecharse para actividades agrícolas, con fines de urbanización o hasta para llevar a cabo un proyecto arquitectónico, por eso resulta interesante ampliar los conocimientos al respecto y saber qué alternativas existen para hacer uso del suelo. Es que si no se tiene conciencia al respecto y se ignoran los controles o directamente no se fijan límites para modificar un terreno, comienzan a surgir consecuencias como la deforestación, la desertificación, la degradación del suelo y la erosión, entre muchas otras.

Hay, por ejemplo, áreas de uso predominante frente a las cuales es fundamental conocer su correspondiente índice de edificabilidad (el cual permite establecer y saber cuál es la intensidad de utilización autorizada por el planeamiento urbano) y otras zonas donde este empleo predominante puede combinarse con la opción de uso compatible.

Asimismo, se puede hablar de uso prohibido si no están dadas las condiciones para el aprovechamiento del terreno y de uso provisional cuando se trata de un proyecto cuyos plazos ya han sido definidos y, por lo tanto, existe un periodo de uso específico.

Otras clases de uso de suelo admiten la posibilidad de concretar un aprovechamiento de carácter privado (que puede con fines de lucro o no) y hacer un uso responsable de tierras municipales en base a los lineamientos de la legislación vigente en cada región.