Tipos de saltos de atletismo




Cuando se habla de atletismo se hace referencia a una disciplina deportiva que contempla la realización de varias actividades, entre las cuales se pueden citar la marcha, las carreras de velocidad o con obstáculos, los lanzamientos de objetos y los saltos.

En este contexto, es posible encontrar diferentes modalidades que les permiten a los atletas destacarse ya sea por su resistencia física o por la presteza que los vuelve ágiles.

Quienes optan por especializarse en la parte de saltos, por citar un caso concreto, pueden a su vez seleccionar una determinada forma de concretarlos. Así, entonces, hay quienes se destacan como corredores de carreras en las cuales hay varias vallas por saltar antes de llegar a la meta (variante denominada saltos de vallas) y otros que desarrollan el salto con pértiga (una opción que adquirió popularidad mundial a partir de su inclusión en la edición de 1896 de los Juegos Olímpicos pero que recién desde el 2000 se autorizó para deportistas de sexo femenino).

Más allá de estas alternativas, hay que resaltar la existencia del salto de longitud (consistente en la toma de impulso para luego saltar y cubrir la mayor distancia posible para quedar cerca de la marca o plancha final), del triple salto (originario del territorio irlandés, basado en la repetición de saltos que permitan llegar, pasar o quedar próximo a la marca prestablecida) y del denominado salto de altura (una modalidad que, según los estudiosos de la historia del deporte, tiene tanto raíces celtas como germánicas y desafía a traspasar saltando una barra ubicada de modo horizontal sin que ésta se caiga o sea tocada con alguna parte del cuerpo).