Tipos de proyectos




Si bien la noción de proyecto (término derivado del latín proiectus) tiene atribuidas varias definiciones por la Real Academia Española (RAE), en general esta palabra está asociada a una planificación o a un primer esquema que, en múltiples ámbitos, se presenta como modelo antes de darle su forma definitiva.

Como no hay límites a la hora de desarrollar un plan y esta clase de aspiraciones abarca numerosos rubros, es habitual que cada proyecto sea clasificado por su impulsor en función del área de influencia o los alcances que pueda llegar a tener.

Así, entonces, cuando ciertas autoridades gubernamentales envían una propuesta al Parlamento para que pueda transformarse en ley, se habla de proyecto de ley, mientras que el conjunto de planos, esquemas, maquetas y representaciones que sirven para dar a conocer el diseño de la edificación que se pretende construir se presenta como proyecto arquitectónico.

De querer describir metas personales, asimismo, se puede aprovechar el concepto de proyecto de vida (independizarse, casarse, tener hijos, etc.), así como también se puede catalogar un proyecto en base a su dificultad de concreción (proyectos simples, proyectos complejos).

Claro que, en otras circunstancias, se puede hablar de proyectos productivos (cuando buscan rentabilidad económica y obtener dinero), proyectos públicos o sociales (aquellos que persiguen finalidades a nivel comunidad o población, como los de las ONG, ciertas empresas privadas y el Estado de un país), proyectos de construcción, proyectos técnicos, proyectos escolares, proyectos científicos, proyectos de unidades cruzadas, proyectos de informática y proyectos empresariales, por citar otras posibilidades.