Tipos de poder




Para el concepto de poder, la Real Academia Española (RAE) reconoce múltiples acepciones. Por un lado, lo define como la facultad o potencia para concretar algo y ser más fuerte que otro individuo. Por otro, lo entiende como sinónimo de dominio, imperio y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo y lo acepta como un término que hace referencia a la suprema potestad rectora y coactiva del Estado.

De acuerdo a cómo se utilice el poder, el ámbito que involucre y los alcances que posea, la noción puede clasificarse de diferentes modos. De estar vinculado al despotismo, por ejemplo, se lo presentará como poder absoluto o bien como poder arbitrario, mientras que si se trata de la capacidad económica para adquirir bienes o servicios se lo suele llamar poder adquisitivo.

De la práctica surge también que, además de los mencionados, hay poderes constituyentes (el cual se asocia a la soberanía popular para organizarse mediante su propia Constitución), poderes de resolución (dícese de la capacidad de un instrumento para representar o hacer perceptibles las imágenes o señales de dos sucesos u objetos próximos ya sea en el espacio o en el tiempo), poder espiritual (el que emana una autoridad religiosa), Poder Ejecutivo, Poder Judicial, Poder Legislativo, poder fáctico, poder liberatorio, poder moderador y poder separador.

De querer ampliar este listado con opciones que permitan extender los límites del vocablo, aparecen expresiones como poder temporal, poderes públicos, cuarto poder (referente a los medios de comunicación), poder militar, poder disciplinario, poder universal y superpoder, por citar algunas otras.