Tipos de óxidos


Los expertos en Química definen como óxido al producto que se obtiene a partir de la combinación de oxígeno y algún metaloide o metal, aunque el concepto también permite identificar al resultado de un proceso de oxidación de un metal.

Si se analiza el material desde el punto de vista de la estequiometría, es posible clasificarlo como un óxido binario (si se trata de una mezcla compuesta por oxígeno y átomos pertenecientes a cualquier otro elemento) o como óxido mixto (de tener oxígeno y un par o más de compuestos diferentes).

Sus reacciones químicas, en cambio, permiten individualizarlos según cada caso como óxidos anfóteros, óxidos ácidos y óxidos básicos. Estos últimos surgen de la unión del oxígeno con un metal, mientras que el grupo de los ácidos se compone de sustancias compuestas por oxígeno y algún no metal. Por su parte, los denominados anfóteros poseen electronegatividad neutral y se logran a partir de la intervención en la fórmula de algún elemento de carácter anfótero, tal como sucede con el óxido de aluminio.

También existe un conjunto integrado por sustancias que se denominan peróxidos y que tienen la particularidad de tener un alto poder de peligrosidad y ser excesivamente radiactivas. El peróxido de sodio y el de hidrógeno son algunos compuestos enmarcados en este grupo.

Los superóxidos, en cambio, se destacan como aniones en los cuales el oxígeno presenta un nivel de oxidación calculado en -1/2. De acuerdo a los expertos que los analizan, son compuestos que frente al agua responden de manera enérgica y que poseen una fuerte capacidad oxidante.