Tipos de galaxias




Una galaxia es un conjunto de dimensiones considerables dentro del cual están contemplados numerosos gases, partículas, polvo interestelar y una gran cantidad de estrellas.

La observación de las galaxias le ha permitido a los expertos en cuestiones astronómicas descubrir que no todas poseen las mismas carácterísticas, razón por la cual idearon un sistema de clasificación en base a su apariencia o morfología visual. De este modo, pues, se llegó a configurar a las galaxias como elípticas (de escasa estructura y con una tasa baja de formación de estrellas), espirales (discos rotantes de estrellas y materia interestelar donde se destaca una protuberancia central compuesta en su mayoría por estrellas antiguas) e irregulares (aquella que no se ajusta a ninguna clasificación de la secuencia de Hubble por no tener forma de espiral ni de elipse), aunque la categorización no terminó allí.

En 1936, el astrónomo estadounidense Edwin Hubble difundió los resultados de sus investigaciones y, a través de ellos, se pudo obtener una descripción más profunda y precisa sobre las formas de las galaxias. Su aporte se conoce desde entonces bajo el nombre de secuencia de Hubble o diagrama diapasón y reconoce varias categorías que complementan a las ya citadas.

En este contexto, por lo tanto, hay espacio para las galaxias lenticulares (aquellas que aparentan tener una estructura de disco y una concentración central de estrellas que se proyectan de ella), para las espirales barradas (similares a las espirales pero con extensiones que se proyectan desde una especie de barra central) y las galaxias espirales intermedias (cuya morfología adopta y combina particularidades de las espirales y de las espirales barradas).