Tipos de nervios




El término en latín nervium ha servido de base para impulsar, en español, el concepto de nervio. Antes de dar precisiones sobre su significado, es importante destacar que este vocablo posee un sentido específico según se emplee en medicina, mecánica, biología, arquitectura y náutica.

Así, entonces, se puede comprender sin mayores inconvenientes que un nervio puede ser tanto un conjunto de fibras nerviosas que conducen impulsos entre el sistema nervioso central y otras partes del cuerpo humano, como así también cada cuerda que se coloca en el lomo de un libro para su encuadernación.

También se entiende por nervio al arco propio del estilo gótico que forma la bóveda de crucería y al estado psicológico agitado y tenso en el que puede estar inmerso un individuo frente a situaciones estresantes (“Los nervios me traicionaron y no pude responder correctamente”, “Tengo nervios: en un rato me dicen el resultado de los estudios”).

En base a las aplicaciones descriptas, es posible reconocer distintas clases de nervios. Existen, por ejemplo, los nervios auditivo (el cual hace llegar al cerebro las impresiones sonoras) y ciático (terminación del plexo sacro), pero además es posible identificar otras categorías, tales como las de nervios craneales, nervios raquídeos, nervios sensitivos y nervios motores.

De ampliarse el sentido, entonces también se puede advertir que Nervios fue el nombre de una de las tribus belgas más poderosas del siglo I a.C., así como relacionar el vocablo a una planta ya que el tejido vascular de las hojas se distribuyen a través de nervaduras.