Tipos de violines




Al consultar el diccionario de la Real Academia Española (RAE) uno puede advertir que son varias las acepciones reconocidas para el concepto de violín. Si bien su significado más popular es el que lo presenta como uno de los instrumentos musicales que forma parte del conjunto de las cuerdas, también se lo emplea para identificar a un soporte fundamental en la práctica del pasatiempo conocido como billar. En países como El Salvador, en cambio, se señala como violín a la superficie alargada y algo estrecha donde se planchan las prendas de vestir.

Más allá de todos los usos que pueda tener esta palabra, hoy sólo vamos a centrar la información en las variantes que, hoy en día, son posibles de encontrar en materia de violines musicales.

Si bien los más tradicionales son los violines europeos, dicen aquellos que saben de música, hay quienes prefieren los sonidos agudos propios del violín de talalate (con origen en Nicaragua y presente en la polka, entre otros estilos musicales) y otros que le aportan modernidad a las interpretaciones haciendo uso de violines eléctricos.

Aunque no es tan usual, hay que mencionar también la existencia del denominado violinofón, un instrumento que tiene la particularidad de amplificar los sonidos a partir de un componente metálico en vez de aprovechar para ello la típica caja resonadora que, en los violines convencionales, se fabrica en madera. A este elemento que comenzó a captar la atención de músicos desde que a Johannes Matthias Augustus Stroh se le ocurrió inventar un violín de este tipo al que bautizó con su apellido, también se lo conoce a nivel general como “violín corneta”.