Tipos de vendajes




El concepto de vendaje, a nivel general, hace referencia a la aplicación de vendas o cintas de gasa sobre una parte del cuerpo que, tras un golpe, fractura o problema que ponga en riesgo su movilidad, requiere ser cubierta.

Como son muchos los motivos por los cuales los médicos o expertos en cuestiones de salud suelen vendar a un paciente y, al mismo tiempo, no existe un único modo de realizar estos apósitos, en esta oportunidad describiremos las diversas clases de vendajes que uno puede llegar a tener a lo largo de su vida.

Ante una fractura, por ejemplo, es usual que se apele a una preparación a base de yeso que inmovilice la articulación o hueso afectado. A este sistema, se lo suele identificar como vendajes enyesados o, simplemente, yeso.

Si la lesión es menor y sólo se la cubre para minimizar el riesgo de infecciones, se hablará de vendajes blandos (suelen ser los de uso más común, de carácter autoadhesivo y fáciles de aplicar y quitar por uno mismo), pero si es necesario mantener presionada un área para limitar movimientos se estudiará la opción de los vendajes compresivos.

Las alternativas de aplicar vendas incluyen también las formas de vendaje rígido, vendaje en espiral y vendaje circular, que se utilizan según la gravedad y las características de cada afección.

Cabe mencionar antes de dar por finalizado este artículo que, en países como Bolivia, Ecuador, Honduras y Nicaragua este término no posee relevancia exclusivamente medicinal sino que se lo aprovecha como sinónimo de algo que se añade. En ciertas regiones, además, se trata del pago que se le realiza a quien se ha encargado de comercializar los géneros que se le han encomendado.