Tipos de urbanización




Al mencionar el concepto de urbanización se pueden buscar dos propósitos: hacer referencia al acto de urbanizar (tarea basada en el acondicionamiento de un territorio para que una parte de la comunidad pueda instalarse allí teniendo a disposición servicios y prestaciones básicas) o bien hablar del área o zona de carácter residencial que ha sido urbanizada.

De acuerdo al modo de urbanizar una superficie y las características que se le impriman al resultado final, es posible distinguir entre un amplio número de urbanizaciones. En este marco, en función de los requerimientos personales y sus expectativas, cada individuo puede optar por formar parte de una clase específica de urbanización.

Los más ecologistas, por ejemplo, pueden decidir afincarse en un sitio que haya sido objeto de una urbanización sostenible (es decir, que durante el proceso no se haya degradado el entorno natural sino que el desarrollo se haya producido de manera responsable), así como los que priorizan la seguridad de su familia pero carecen de un poder adquisitivo elevado pueden sentirse atraídos por las urbanizaciones conocidas como condominios. Por su parte, las familias numerosas tienen la posibilidad de habitar una zona determinada segmentada en varios lotes y formar lo que se conoce como un mini-barrio.

Claro que, más allá de las mencionadas, hay formas de urbanización más sofisticadas que, por lo general, no suelen estar al alcance de todos los ciudadanos debido al costo que poseen. Así ocurre, por citar casos concretos, con los country o clubes de campo y los denominados barrios cerrados.