Tipos de patrimonio




El concepto de patrimonio (del latín patrimonĭum) no sólo refiere al conjunto de bienes susceptibles de estimación económica que posee un individuo o persona jurídica sino que también se hace extensivo para describir a la hacienda que se ha heredado de un familiar y para nombrar a aquellas construcciones y/o sitios que son de propiedad de toda una comunidad o, incluso, de la humanidad.

A raíz de la amplitud de su significado queda al descubierto que, en relación a este vocablo, surgen muchas expresiones que permiten recortar su alcance para otorgarle más precisión y proporcionarle un marco concreto.

Hablar de patrimonio nacional, por ejemplo, es hacer mención a la suma de recursos que una nación utiliza para la vida económica de la región, mientras que apuntar al patrimonio neto es marcar cuál es la posesión específica de una persona física o jurídica a partir de la diferencia entre los valores económicos acumulados y las deudas y/u obligaciones contraidas.

Además de estos, existen los patrimonios reales (pertenecientes a la Corona o miembros de la realeza), patrimonios sociales (grupo donde se pueden reconocer subcategorías como las de patrimonio cultural, patrimonio histórico, patrimonio forestal y patrimonio de la humanidad), patrimonios familiares y los patrimonios genéticos, entre otros.

Si bien cada uno de ellos posee particularidades, resulta interesante destacar que la valoración como Patrimonio de la Humanidad surge por iniciativa de la Unesco, un organismo que le confiere este título a todos los espacios del planeta de herencia común para el ser humano que se deben preservar y difundir por la calidad excepcional que tienen a nivel cultural y/o natural.