Tipos de ósmosis




Se conoce con el nombre de ósmosis a un fenómeno de carácter físico que permite que, pese a la existencia de una membrana de características semipermeables, un disolvente pueda atravesar esa barrera y llegar hasta otra disolución con distinto nivel de concentración respecto a la solución original. En el lenguaje cotidiano, este concepto relevante para los expertos en Física se emplea para describir casos de personas influyentes entre sí, en especial en materia de ideas o pensamientos.

Si uno profundiza en los alcances que posee este término enmarcado en cuestiones físicas no tardará en advertir que existen diferentes modalidades para concretar el proceso conocido como ósmosis.

De alterar el nivel de presión en la zona de la membrana donde se localiza la solución más concentrada, por ejemplo, se producirá un caso de ósmosis inversa porque el resultado se contrapondrá al de la ósmosis tradicional. Valiéndonos de este método, por lo tanto, podemos llegar a volver potable el agua marina ya que, con presión ejercida, el líquido se segmentará y quedará, por un lado, la sal y por otro, el agua.

De forma similar se arriba a la ósmosis forzada: en este caso, no se hace uso de la presión sino de sales que permiten lograr la separación de una solución sin influir sobre las propiedades de los productos finales.

Otra alternativa que se considera en este contexto es la llamada ósmosis por presión retardada, en la cual se trabaja tanto con agua de mar como de río para separar las sales y aprovechar, al mismo tiempo, la energía del procedimiento.