Tipos de observación




La observación (término derivado del latín observatĭo) es la acción y el efecto de observar, es decir, de examinar y mirar algo con atención. Este recurso, por ejemplo, resulta clave para el método científico, ya que cada etapa depende de un primer paso: el de observar un determinado fenómeno.

Cabe destacar que esta actividad que le permite al ser humano detectar y asimilar información por medio de los sentidos puede llevarse a cabo con distintos fines y bajo diferentes técnicas. Por esa razón, a continuación describiremos algunas opciones de observación para demostrar con datos concretos que no existe una única forma de observar a algo o a alguien.

Los astrónomos y los aficionados a la astronomía, por ejemplo, acostumbran realizar observaciones del cielo. En este contexto, llevan a cabo observaciones nocturnas (para apreciar la luna, los eclipses y los planetas, entre otros), observaciones con prismáticos (binoculares), observaciones con un telescopio refractor y observaciones con telescopios reflectores.

En las ciencias sociales, asimismo, existe una técnica denominada observación participante que consiste en apreciar la vida cotidiana de un grupo desde el interior de éste. En cambio, en el arte se suele decir que, más allá de talento para crear, para ser un buen artista se requiere una gran sensibilidad para observar formas, imágenes y todo lo que ocurre alrededor.

En otros planos, por otra parte, existen alternativas como la observación directa, la observación sistemática, la observación focalizada y no focalizada, la observación empírica, la observación ordinaria y la observación invocada, entre muchas otras.