Tipos de inmunidad




El concepto de inmunidad se utiliza en español para resaltar la cualidad de inmune y, al mismo tiempo, para hacer referencia al privilegio que solía concederse para evitar que ciertos delincuentes que se amparaban en una iglesia o templo fueran castigados con penas corporales.

También, tal como se puede apreciar al profundizar en el lenguaje propio de la medicina y la biología, se acostumbra definir como inmunidad al estado de resistencia, ya sea natural o adquirido, que poseen numerosos individuos y especies frente a determinadas acciones de microorganismos o sustancias extrañas.

Según las características y alcances de esta clase de inmunidad, los expertos reconocen varios tipos de inmunidad vinculada al sistema inmunitario, entre los cuales pueden citarse a la inmunidad adaptativa, la inmunidad celular, la inmunidad humoral y la inmunidad innata.

A raíz del significado atribuido a este término, a lo largo del tiempo se han popularizado en múltiples ámbitos diversas expresiones que amplían el sentido de la palabra inmunidad. Como prueba de ello se pueden citar los casos de inmunidad diplomática (reservada para aquellos representantes acreditados en un plano gubernamental y sus respectivas familias que no sean súbditos del país donde residen) y de inmunidad parlamentaria (prerrogativa que alcanza a senadores y diputados en función para evitar que éstos sean detenidos, procesados y/o juzgados sin autorización previa del correspondiente cuerpo colegislador), así como también el de inmunidad de jurisdicción de los Estados, una noción vinculada al Derecho que busca determinar si es posible someter a un Estado (o a alguno de sus integrantes o bienes) a la jurisdicción de los tribunales de otro.