Tipos de buscadores




Un buscador, dice la Real Academia Española (RAE) es algo o alguien que busca. Un individuo, por ejemplo, puede desempeñarse como buscador de tesoros, mientras que un objeto o dispositivo puede servir como buscador satelital.

Más allá de este significado, el vocablo se utiliza para hacer referencia a un anteojo pequeño de mucho campo que complementa a telescopios, refractores y reflectores para facilitar su puntería y como sinónimo de motor de búsqueda, un concepto que da nombre al sistema informático que rastrea archivos almacenados en carpetas creadas en un ordenador personal o bien en servidores web, tal como sucede con los buscadores de Internet cuando el usuario ingresa alguna palabra clave que guíe la búsqueda.

Estos buscadores, dicen los especialistas en el tema, pueden clasificarse en función de sus alcances, funcionamiento y particularidades como jerárquicos (aquellos que recorren páginas buscando información sobre su contenido, poseen colecciones de programas simples y potentes con distintos propósitos, etc.) o como verticales (buscador que analiza con mayor profundidad que un buscador genérico un nicho o categoría concreta), así como también se distinguen los metabuscadores (sistemas que carecen de bases de datos propias y utilizan los motores de búsqueda más utilizados para proporcionar información al usuario).

Cabe resaltar que, además de los mencionados, hay buscadores de escritorio (que permiten localizar historiales de navegación web, documentos de texto, imágenes, etc.) y buscadores móviles (específicos de teléfonos móviles con tecnología WAP), pero también otras clases de buscadores que se limitan a una única clase de exploración, tal como sucede con los buscadores telefónicos, televisivos, de audio, de voces y de video, por citar algunos.